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lunes, marzo 4, 2024
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auge, productos financieros propios en tan solo semanas

La infraestructura de pagos en Latam se encuentra en plena transformación. Cada vez más, las empresas, sin importar la industria o el sector, invierten para incluir productos financieros propios, como tarjetas de crédito, débito y/o prepagas a su propuesta de valor, y así brindarle al usuario final una experiencia superadora. Frente a ello, Pomelo, la empresa latinoamericana de servicios financieros, consolida su oferta de Cards y Digital Accounts en toda la región para que toda compañía pueda ofrecer su propia cuenta y/o tarjeta en cuestión de semanas. 

 

Es posible acelerar el proceso de emisión y procesamiento de tarjetas para que cualquier empresa pueda ofrecer sus propias opciones de crédito y débito. Para las compañías tradicionales sumar productos financieros a su propuesta de valor sin perder el foco en su core business es cada vez más sencillo, ya que encuentran aliados estratégicos de confianza que les proporcionan una infraestructura tecnológica robusta.

 

“Ayudamos a que cada vez más empresas entren a un nuevo nicho de mercado y brinden una mejor experiencia para usuarios y clientes. El dinero, antes invertido en infraestructuras físicas, lentas, costosas y poco escalables, ahora se dirige a tecnología digital, nativa en la nube, costo-eficiente y abierta a la innovación. De hecho, las transferencias digitales en Colombia alcanzaron el año pasado los $57,7 billones, un hito que no hubiese sido posible sin el proceso de recambio tecnológico de jugadores tradicionales y además el ingreso de nuevos jugadores de base tecnológica ofreciendo servicios transaccionales de pago”, explica Carlos Marín, Country Manager de Pomelo Colombia y Perú.

 

De esta forma, las empresas ganan una nueva línea de ingresos, así como la posibilidad de entregarles a sus clientes una propuesta integral y 360°, muchísimo más completa, con la que pueden operar fácil y rápido. Esto incluye desde las compras diarias en el supermercado con una tarjeta propia de la entidad hasta la adquisición de un auto financiado por la misma compañía vendedora.

 

Tarjetas para todos los gustos y necesidades:

 

En este sentido, para un negocio tradicional, las tarjetas prepagas son una de las mejores aliadas como valor agregado para sus clientes. Estas, que tienen un funcionamiento similar a las de débito, pero con un saldo predeterminado, al no poseer riesgo crediticio, se pueden entregar prácticamente a cualquier persona en un corto plazo. 

 

Esta masividad le permite a cualquier empresa poder entregar las tarjetas rápidamente, robusteciendo así su propuesta de valor y sin la necesidad de hacer una evaluación crediticia previa.

 

De esta forma, aquellas compañías que quieran emitir tarjetas, ya sean nacionales o internacionales, físicas o virtuales, pueden resolverlo sin la intermediación de los bancos en una gran cantidad de casos de uso, de manera ágil y segura.

 

Con lo que respecta a las tarjetas de débito y crédito, son los dos modelos más conocidos del mercado. Las mismas, a diferencia de las prepagas, implican requerimientos regulatorios más duros. Además, utilizan la infraestructura y los servicios de las banderas para ser aceptadas en cualquier lugar y también pueden ser nacionales o internacionales, virtuales o físicas y para personas físicas o corporativas.


“En Colombia, cada vez más personas y empresas utilizan tarjetas de todo tipo para realizar operaciones financieras. El dinero digital empieza a ganar terreno versus el físico. Incluso, según un reciente informe de CredibanCo, en los primeros meses del presente año se registró una facturación de 29 billones de pesos a través de pagos digitales en comercios, lo que representó una variación de 20 por ciento frente al mismo periodo del año anterior”, aseguró Marín.

 

En los últimos años, la tecnología ha ido evolucionando rápidamente, y hoy en día cualquier empresa puede ofrecer sus propias tarjetas en alianza con un partner tecnológico que le brinde las soluciones necesarias acorde a su negocio. 

 

Cabe destacar que la seguridad y autonomía se han vuelto factores cruciales para que tanto la empresa emisora como el cliente final, cuenten con una experiencia superadora y facilitadora. 

 

Pomelo, por ejemplo, es el primer player de Latam que implementó en tarjetas Mastercard la funcionalidad de Merchant Advice Code (MAC). Esta funcionalidad permite que el cliente sufra menos intentos agresivos de renovación del plástico cuando surgen problemas con su tarjeta a la hora de pagar un servicio, mientras que el comerciante recibe información de los clientes para saber el detalle, intentando realizar el cobro en días posteriores o pidiéndole al usuario otro medio de pago para poder renovar el servicio. Así, el emisor de las tarjetas evita los costos de transacciones fallidas o fraudulentas. También ha sido uno de los primeros players en Latam en integrarse y procesar 100% en la nube transacciones con Visa en su red global, permitiendo que sus clientes puedan experimentar mayor flexibilidad, rapidez y escalabilidad en la medida que expanden su presencia por toda Latam.  

 

Esta es una de las diversas funcionalidades, a fin de brindar mayor confianza y autonomía. No sólo permitiendo que supermercados, concesionarias de autos o empresas agropecuarias generen un valor agregado a sus clientes mediante la incorporación de servicios financieros, sino que además potenciando la fidelización de los usuarios actuales. 

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