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jueves, mayo 23, 2024
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Colombia enfrenta desafíos energéticos e hídricos que impactan la economía

En medio de un panorama desafiante, Colombia se enfrenta a una combinación de factores que han llevado a un aumento significativo en los costos de la electricidad, el gas natural, el agua, la gasolina y el diesel. Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), los precios han experimentado incrementos preocupantes: la electricidad ha subido un 19,51%, el gas natural un 3,22% y el agua un 8,88%. Además, se observa un aumento del 6,00% en el precio de la gasolina y un 3,36% en el diesel. Esta situación, agravada por la escasez de agua en algunas regiones, está generando incertidumbre y preocupación en la población.

 

Álvaro Josué Yáñez, Socio de CMS Rodríguez-Azuero, señala que diversos factores regulatorios, de mercado y políticas públicas están contribuyendo a esta situación. La falta de actualización de las metodologías tarifarias y las barreras en los procesos de compra y venta de energía han afectado la disponibilidad y liquidez del mercado energético. Además, fenómenos climáticos extremos como El Niño han aumentado la volatilidad y los precios en bolsa, mientras que la escasez de recursos fósiles como el gas natural agrava la situación.

 

En respuesta a estos desafíos, se han implementado medidas regulatorias como el Pacto por la justicia tarifaria, que modificó el indicador utilizado para actualizar el precio de las tarifas de energía eléctrica, permitiendo un mayor control sobre la inflación en el servicio. Se ha flexibilizado el procedimiento para solicitar ampliación y nueva capacidad de transporte de energía, y se han promovido precios más eficientes en los procesos de compras de energía.

 

Sin embargo, Mónica Torres, Counsel de CMS Rodríguez-Azuero, destaca la necesidad de realizar reformas estructurales adicionales. Es crucial diversificar la matriz energética para reducir la dependencia hídrica y térmica, fomentando la inversión en energías renovables como la solar y eólica. Asimismo, se deben implementar programas de eficiencia energética en los sectores residencial, comercial e industrial, y promover la explotación de gas natural nacional.

 

A pesar de que el IDEAM ha declarado el fin del fenómeno de El Niño, la disminución en el aporte de los embalses y los niveles mínimos históricos indican un alto riesgo de racionamiento en el suministro eléctrico. Ante esta situación, es fundamental fortalecer los procesos de consulta previa para garantizar la inversión en energías renovables y la ampliación de la infraestructura de transmisión, asegurando así un suministro energético sostenible en el largo plazo.

 

En conclusión, Colombia enfrenta un panorama energético e hídrico desafiante que requiere de medidas integrales y coordinadas para mitigar los impactos económicos y garantizar un suministro energético estable y sostenible para todos los ciudadanos.

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